La invitación de dormir una noche en una de las habitaciones de la mansión presidencial es algo muy excepcional, pero se trata de una respuesta de Trump a un gesto muy parecido que tuvieron con él el año pasado los reyes de los Países Bajos en su visita a La Haya.
La invitación de dormir una noche en una de las habitaciones de la mansión presidencial es algo muy excepcional, pero se trata de una respuesta de Trump a un gesto muy parecido que tuvieron con él el año pasado los reyes de los Países Bajos en su visita a La Haya.