Las relaciones públicas entre ambas casas han arrastrado durante años un sutil enfriamiento que se remonta a 2005, cuando una pregunta de Alberto de Mónaco en la que cuestionaba la seguridad de Madrid para albergar los Juegos Olímpicos de 2012 fue señalada como uno de los factores que frustraron la candidatura de la capital.
Las relaciones públicas entre ambas casas han arrastrado durante años un sutil enfriamiento que se remonta a 2005, cuando una pregunta de Alberto de Mónaco en la que cuestionaba la seguridad de Madrid para albergar los Juegos Olímpicos de 2012 fue señalada como uno de los factores que frustraron la candidatura de la capital.