Además de la visita a la Virgen de la Almudena, la reina emérita ha empleado el privilegio de blanco de forma rompedora en su audiencia privada previa con el papa León XIV: con un traje con pantalón, algo que ninguna reina había hecho hasta ahora. Y que sería imposible de repetir en el Vaticano.
Además de la visita a la Virgen de la Almudena, la reina emérita ha empleado el privilegio de blanco de forma rompedora en su audiencia privada previa con el papa León XIV: con un traje con pantalón, algo que ninguna reina había hecho hasta ahora. Y que sería imposible de repetir en el Vaticano.