Las hermanas y socias defienden que la forma más acertada de recibir es sin pretensiones, porque las reuniones memorables son aquellas en las que “no pones expectativas y te dejas llevar». La lección es clara: todo buen anfitrión debe saber improvisar.
Las hermanas y socias defienden que la forma más acertada de recibir es sin pretensiones, porque las reuniones memorables son aquellas en las que “no pones expectativas y te dejas llevar». La lección es clara: todo buen anfitrión debe saber improvisar.