En 1991, Harald V de Noruega se convirtió en el primer rey nativo de su país en más de 600 años. Atleta olímpico en tres ocasiones, fue también uno de los monarcas europeos con mayor respaldo popular, modernizador y aperturista, abiertamente progresista e inclusivo. Pero su mayor logro vital fue la enconada lucha que mantuvo cuando era príncipe para casarse con Sonja Haraldsen, la reina Sonia de Noruega, el amor de su vida.
En 1991, Harald V de Noruega se convirtió en el primer rey nativo de su país en más de 600 años. Atleta olímpico en tres ocasiones, fue también uno de los monarcas europeos con mayor respaldo popular, modernizador y aperturista, abiertamente progresista e inclusivo. Pero su mayor logro vital fue la enconada lucha que mantuvo cuando era príncipe para casarse con Sonja Haraldsen, la reina Sonia de Noruega, el amor de su vida.