Pese a la delicada salud de la mujer de Haakon, y el escándalo que supusieron los crímenes de su hijastro Marius Borg y su relación con Epstein, que Mette-Marit sea la próxima reina de Noruega sólo depende de una persona: de su marido.
Pese a la delicada salud de la mujer de Haakon, y el escándalo que supusieron los crímenes de su hijastro Marius Borg y su relación con Epstein, que Mette-Marit sea la próxima reina de Noruega sólo depende de una persona: de su marido.