En Venecia, donde recibirá el León de Oro honorífico, George Clooney habla mucho más del futuro que del pasado: Amal, sus hijos, que han cambiado sus prioridades, los Estados Unidos de Trump, la inteligencia artificial y el clima. A sus 65 años, admite sentir cierta melancolía por el paso del tiempo, pero sigue eligiendo el optimismo.
En Venecia, donde recibirá el León de Oro honorífico, George Clooney habla mucho más del futuro que del pasado: Amal, sus hijos, que han cambiado sus prioridades, los Estados Unidos de Trump, la inteligencia artificial y el clima. A sus 65 años, admite sentir cierta melancolía por el paso del tiempo, pero sigue eligiendo el optimismo.