Elegir un perfume es una cuestión de identidad, pero también de deseo, ya que el aroma que escogemos puede contar quiénes somos o ayudarnos a convertirnos, aunque solo sea durante unas horas, en alguien ligeramente distinto.
Elegir un perfume es una cuestión de identidad, pero también de deseo, ya que el aroma que escogemos puede contar quiénes somos o ayudarnos a convertirnos, aunque solo sea durante unas horas, en alguien ligeramente distinto.