Tras 35 años rodeada de privilegios en palacio, Sonja Haraldsen descubre ahora las alegrías de una jubilación un poco menos lujosa, ahora que su estatus como royal se ha visto reducido.
Tras 35 años rodeada de privilegios en palacio, Sonja Haraldsen descubre ahora las alegrías de una jubilación un poco menos lujosa, ahora que su estatus como royal se ha visto reducido.