No debería extrañar a nadie que Jesse Eisenberg haya donado un riñón a un desconocido

Su acto altruista tuvo lugar el mes pasado y contribuye a cubrir una necesidad sanitaria que apenas recibe atención. Aquí, el columnista reflexiona sobre nuestra cínica incapacidad para aceptar que las buenas obras no tienen por qué responder a una agenda oculta.  

​Su acto altruista tuvo lugar el mes pasado y contribuye a cubrir una necesidad sanitaria que apenas recibe atención. Aquí, el columnista reflexiona sobre nuestra cínica incapacidad para aceptar que las buenas obras no tienen por qué responder a una agenda oculta. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *