Hace un siglo un París devastado por la Gran Guerra tenía ganas de olvidar para vivir. Olvidar para salir adelante. Eran los locos años veinte, y la práctica del deporte experimentó un auge maravilloso. Recordamos los Juegos Olímpicos de aquel verano de 1924.
Hace un siglo un París devastado por la Gran Guerra tenía ganas de olvidar para vivir. Olvidar para salir adelante. Eran los locos años veinte, y la práctica del deporte experimentó un auge maravilloso. Recordamos los Juegos Olímpicos de aquel verano de 1924. Vanity Fair España