Cada año el Palacio Real de Oslo abre sus puertas al público, dejando visitar salones reservados a invitados ilustres. En esta nueva edición, la boda de los herederos al trono acapara el protagonismo.
Cada año el Palacio Real de Oslo abre sus puertas al público, dejando visitar salones reservados a invitados ilustres. En esta nueva edición, la boda de los herederos al trono acapara el protagonismo.