Hace tiempo que dejé atrás la crisis de los 30, pero —como en la canción de Circodelia— siguo afrontando mis fulminantes momentos de melancolía adquiriendo objetos que en realidad no solucionan mi desorden emocional.
Hace tiempo que dejé atrás la crisis de los 30, pero —como en la canción de Circodelia— siguo afrontando mis fulminantes momentos de melancolía adquiriendo objetos que en realidad no solucionan mi desorden emocional.