Javier Calvo y Javier Ambrossi parten de las cuatro páginas que Federico García Lorca dejó escritas para construir una película en la que el tiempo y los objetos que sobreviven a quienes los poseyeron tienen un significado especial. Una idea que estuvo también muy presente en el pase celebrado junto a Cartier en Barcelona.
Javier Calvo y Javier Ambrossi parten de las cuatro páginas que Federico García Lorca dejó escritas para construir una película en la que el tiempo y los objetos que sobreviven a quienes los poseyeron tienen un significado especial. Una idea que estuvo también muy presente en el pase celebrado junto a Cartier en Barcelona.