De “la mejilla de Hollywood” al “rostro Mar-a-Lago”: cuando retocarse no tiene que ver con la belleza

Zoom nos hizo a todos autoconscientes. Un escenario propicio para lo que la socióloga Debra L. Gimlin denominaba “el cuerpo que merezco”: adquirir una autoconfianza —que no necesariamente belleza— a través de la modificación.  

​Zoom nos hizo a todos autoconscientes. Un escenario propicio para lo que la socióloga Debra L. Gimlin denominaba “el cuerpo que merezco”: adquirir una autoconfianza —que no necesariamente belleza— a través de la modificación. 

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