Primero, evitaron que un monasterio cisterciense acabara convertido en un hotel. Después, resucitaron un oficio milenario. Llegar al papa —y a Axel Vervoordt— era cuestión de tiempo. Hablamos con las Ábbatte, un milagro textil en la España vacía.
Primero, evitaron que un monasterio cisterciense acabara convertido en un hotel. Después, resucitaron un oficio milenario. Llegar al papa —y a Axel Vervoordt— era cuestión de tiempo. Hablamos con las Ábbatte, un milagro textil en la España vacía.