La expresión lleva diciéndose por todas partes desde el año pasado y, al parecer, tiene su origen en la canción Doot Doot (6 7), del rapero Skrilla. Para la generación alfa, quien lo usa demuestra que pertenece al grupo. Quien no lo entiende, se queda fuera.
La expresión lleva diciéndose por todas partes desde el año pasado y, al parecer, tiene su origen en la canción Doot Doot (6 7), del rapero Skrilla. Para la generación alfa, quien lo usa demuestra que pertenece al grupo. Quien no lo entiende, se queda fuera.