Consumimos cultura y ocio y vestimos como adolescentes. Y vamos a gimnasios como si fuéramos atletas profesionales. Por eso el fenotipo de padre contemporáneo se aleja mucho de las generaciones previas. ¿Son ya los 45 los nuevos 15?
Consumimos cultura y ocio y vestimos como adolescentes. Y vamos a gimnasios como si fuéramos atletas profesionales. Por eso el fenotipo de padre contemporáneo se aleja mucho de las generaciones previas. ¿Son ya los 45 los nuevos 15?