Ofendido por no haber participado en la decisión de Emmanuel Macron de disolver la Asamblea Nacional, Gabriel Attal lleva semanas aireando sus diferencias con el Elíseo. Y se prepara para el futuro inmediato.
Ofendido por no haber participado en la decisión de Emmanuel Macron de disolver la Asamblea Nacional, Gabriel Attal lleva semanas aireando sus diferencias con el Elíseo. Y se prepara para el futuro inmediato. Vanity Fair España