La derogación de la ley sálica en Liechtenstein ha puesto de nuevo el foco en las monarquías donde el varón todavía tiene preferencia frente a una primogénita. Así sucede en el caso de Japón, donde la familia imperial atraviesa una crisis que podría llevar al Trono del Crisantemo a su desaparición.
La derogación de la ley sálica en Liechtenstein ha puesto de nuevo el foco en las monarquías donde el varón todavía tiene preferencia frente a una primogénita. Así sucede en el caso de Japón, donde la familia imperial atraviesa una crisis que podría llevar al Trono del Crisantemo a su desaparición.