Todas las entradas vendidas, IFEMA a punto y un ejército de decenas de miles de personas tienen preparado ya el Gran Premio de España. Cuando el rey Felipe, Leonor y Sofía lleguen al circuito el domingo, encontrarán algo que nadie sabe cómo va a transcurrir: un nuevo GP, con una pista durísima, “con todas las curvas que existen”. Así se vive en el paddock de Alpine la incógnita de Madrid.
Todas las entradas vendidas, IFEMA a punto y un ejército de decenas de miles de personas tienen preparado ya el Gran Premio de España. Cuando el rey Felipe, Leonor y Sofía lleguen al circuito el domingo, encontrarán algo que nadie sabe cómo va a transcurrir: un nuevo GP, con una pista durísima, “con todas las curvas que existen”. Así se vive en el paddock de Alpine la incógnita de Madrid.