No hace falta una esterilla, ni ropa deportiva, ni siquiera salir de la oficina. Una mesa puede ser suficiente para hacer una de las posturas más sencillas con las que estirar y romper con la rigidez del trabajo frente al la pantalla.
No hace falta una esterilla, ni ropa deportiva, ni siquiera salir de la oficina. Una mesa puede ser suficiente para hacer una de las posturas más sencillas con las que estirar y romper con la rigidez del trabajo frente al la pantalla.