La muerte del grandísimo ilusionista español ha dejado un último y extraordinario número: vivir en nuestra memoria colectiva convertido en la “pura alegría” que siempre le reconocieron sus compañeros magos.
La muerte del grandísimo ilusionista español ha dejado un último y extraordinario número: vivir en nuestra memoria colectiva convertido en la “pura alegría” que siempre le reconocieron sus compañeros magos.