Después de que la princesa Diana se incorporase a la familia real, los escándalos en los que ella y su hermano estuvieron implicados cobraron importancia en el escenario mundial. No así para la siguiente generación. Amelia y Eliza Spencer están muy interesadas en el pilates y ninguno en ser drama queens, para disgusto de los tabloides británicos. Vanity Fair se pone al día con las aristócratas más educadas de Inglaterra y trata de sonsacarles… en fin, algo.
Después de que la princesa Diana se incorporase a la familia real, los escándalos en los que ella y su hermano estuvieron implicados cobraron importancia en el escenario mundial. No así para la siguiente generación. Amelia y Eliza Spencer están muy interesadas en el pilates y ninguno en ser drama queens, para disgusto de los tabloides británicos. Vanity Fair se pone al día con las aristócratas más educadas de Inglaterra y trata de sonsacarles… en fin, algo.