Pandillas de amigos que se reencuentran en casas rurales

El frenético ritmo de las ciudades pide un momento y un espacio para el reconocimiento mutuo de aquellos que no puedes frecuentar tanto como se merecen.  

​El frenético ritmo de las ciudades pide un momento y un espacio para el reconocimiento mutuo de aquellos que no puedes frecuentar tanto como se merecen. 

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