La princesa Mette-Marit se recupera de su trasplante de pulmón mientras su hijo mayor ve rotos sus sueños de libertad: este confiaba en que el tribunal le permitiera abandonar la prisión preventiva, pero tendrán que pasar cuatro semanas más para que se conozca su futuro.
La princesa Mette-Marit se recupera de su trasplante de pulmón mientras su hijo mayor ve rotos sus sueños de libertad: este confiaba en que el tribunal le permitiera abandonar la prisión preventiva, pero tendrán que pasar cuatro semanas más para que se conozca su futuro.