En la disquisición eterna sobre cuál es el dinero mejor gastado, los autocuidados nunca me vienen a la cabeza. Supongo que se debe a mi mentalidad de sacrificio heredada de la escuela cristiana.
En la disquisición eterna sobre cuál es el dinero mejor gastado, los autocuidados nunca me vienen a la cabeza. Supongo que se debe a mi mentalidad de sacrificio heredada de la escuela cristiana.