Yo lo pisé a las 13:55 del sábado pasado, de camino a una comida en el Kabuki de Lagasca. El chicle estaba prístino, por lo que habría sido escupido entre las 13 y las 13:30, seguramente después de pasear a regañadientes al perro que te regalaron por tu comunión y al que prometiste cuidar aunque no has recogido sus heces ni un día de tu vida.
Yo lo pisé a las 13:55 del sábado pasado, de camino a una comida en el Kabuki de Lagasca. El chicle estaba prístino, por lo que habría sido escupido entre las 13 y las 13:30, seguramente después de pasear a regañadientes al perro que te regalaron por tu comunión y al que prometiste cuidar aunque no has recogido sus heces ni un día de tu vida.