Seis gomas de pelo, unas pinzas que se rompen y un peine que ni siquiera sirve para el cabello: seguidoras de Skims, la marca que todos los años vuelve un poco más millonaria a Kim Kardashian, prenden la mecha de la indignación en sus redes sociales. ¿Estafa o maniobra de marketing?
Seis gomas de pelo, unas pinzas que se rompen y un peine que ni siquiera sirve para el cabello: seguidoras de Skims, la marca que todos los años vuelve un poco más millonaria a Kim Kardashian, prenden la mecha de la indignación en sus redes sociales. ¿Estafa o maniobra de marketing?